No profundizaremos sobre su nombre, no obstante cuando su madre le bautizó pensó que tenia que ver con el cielo, ella nunca lo supo. Su vida fue normal, colegio, padres, amigos, vecinos, libros, ideas y religión: "el hombre es el rey de la naturaleza, a él se le ha dado la facultad de gobernar sobre los animales y las plantas, inclusive sobre la mujer que tiene que guardar lealtad al hombre" hasta ese momento la experiencia religiosa había estado marcada por la amistad y la costumbre, a partir de ese momento de la misa de las diez de un domingo de abril lluvioso, cuando tenía diez años, sintió que la herian en el pecho y que sus sentimientos se los quemaban en la hoguera de la inquisición, a partir de ese momento, empezó a buscar todo lo que apoyara su odio visceral a la doctrina que por años había sido como la pintura de las parede...