Jakson velasquez muñoz
Siendo las once de la noche, Frank se acostaba, pensaba en ella, la mujer de cabello largo que siempre le sonreía sin que nada pasará y así imaginaba que una mujer así entraba por la puerta y lo abrazaba y un poco más. Un día de tantos, su deseo se materializó : una mujer sin rostro entró por la puerta de su habitación, se acostó sin pedir permiso y luego quiso que Frank la convirtiera en su amante, Frank estupefacto por lo que pasaba pero con el deseo en cada uno de los poros de su piel empezó con precaución a tocar su mano, luego le intentó decir algo, una mano le silenció con seducción y de esta forma terminó sumido en una extraña relación en la que una mujer de la que no sabía nada entraba por su puerta a las 11 y salía a las 4 de la madrugada, al principio no hablaba, en la medida que su relación...