Jakson velasquez muñoz
Siendo las once de la noche, Frank se acostaba, pensaba en ella, la mujer de cabello largo que siempre le sonreía sin que nada pasará y así imaginaba que una mujer así entraba por la puerta y lo abrazaba y un poco más. Un día de tantos, su deseo se materializó : una mujer sin rostro entró por la puerta de su habitación, se acostó sin pedir permiso y luego quiso que Frank la convirtiera en su amante, Frank estupefacto por lo que pasaba pero con el deseo en cada uno de los poros de su piel empezó con precaución a tocar su mano, luego le intentó decir algo, una mano le silenció con seducción y de esta forma terminó sumido en una extraña relación en la que una mujer de la que no sabía nada entraba por su puerta a las 11 y salía a las 4 de la madrugada, al principio no hablaba, en la medida que su relación se iba llenando de pasión, ella se empezó a materializar, cada vez sentía más su piel, sus labios que al principio parecían hechos de nube, de esas que cubren la luna, su voz empezó a surgir y su cuerpo fue más palpable, como si estuviera naciendo con cada caricia y cada beso.
Algún día escuchó algo de su voz misteriosa y cálida:
- Cómo te llamas? - le preguntó Frank.
- Déjalo así, tu me gustas y eso es todo, no compliquemos las cosas.
- Eres hermosa, y cómo llegaste aquí?
- Tu me llamaste, sentí tu necesidad, yo también buscaba a alguien así.
Así pasaron las noches, Frank no veía la hora en que fueran las once de la noche para encontrarse con la dama misteriosa. Al principio se le veía entusiasmado y sonriente, no obstante después de unas dos semanas, su aspecto empezó a ser cadáverico, los amigos le preguntaban sobre su falta de vitalidad y color, él respondía que había conocido una mujer bella e insaciable.
Un día Frank, entró a una cafetería a eso de las cinco de la tarde, quería tomarse un café pues de lo contrario no tendría fuerzas para llegar a su casa, su cuerpo se volvió pesado y somnoliento con los encuentros apasionados con la dama etérea de medianoche. Cuando le había dado el primer sorbo a su bebida, escuchó lo siguiente :
- Juan háblanos de los sucubos.
- Si mira estos personajes son unos espectros que se alimentan de energía sexual y pueden llegar a materializarse.
- Que? Es cierto.
- Si algunas personas en su afán de copular dan vida a ese espectro que todas las noches les buscará, así hasta que la persona se agote y no sea más que un enfermo sin vitalidad alguna, luego irá en busca de otro.
Frank escuchó estas palabras mientras veía su reflejo en la bebida negra, en el fondo algo le decía que este podía ser su caso. Así que se fue al campo el fin de semana. Comió bien, y se recuperó.
Cuando llegó a su casa en la ciudad se encontró como era habitual con ella, esta vez la encontró flaca y falta de energía.
- Por qué estás así.
- Tu te fuiste, me abandonaste, no me diste lo que necesito para vivir.
- Dime como te llamas y ya.
- Selene, por que?
- Dime donde vives.
- No querrás saberlo.
- Si dímelo ya.
Ella lo sedujo y realizaron el acto, esta vez con más pasión de la acostumbrada, Frank vio como Selene se recuperaba automáticamente. Eso lo asustó, así que espero hasta las 4 y la siguió, ella salía y caminaba hasta un cementerio que quedaba a pocas cuadras de su casa, no podía creer lo que estaba viendo.
A la otra noche, la esperó pacientemente :
- Tengo que dejarte. Se quién eres. Se que eres un espectro y vives en el cementerio.
- Entonces no me amas, no me amas, no sabes quien soy.
- Si un espectro.
- Tu me llamaste, me invocaste, si tu estas conmigo durante cien días, podré ser tan humana como vos, podré recuperar el cuerpo que tenía cuando morí, cuando un hombre celoso me mató.
En ese instante Selene empezó a llorar y Frank se conmovió, así que terminaron como siempre. Esta vez sin embargo se sintió culpable y fue a buscar a Juan, se sentó en la misma cafetería durante nueve noches, a la novena Juan apareció. Frank se le acercó y le dijo :
- Lo oí el otro día hablar de los sucubos, me puede decir algo más. Tengo un caso parecido.
La conversación duró esa noche y otra, Juan le recomendó unas conjuraciones que lo iban a proteger. Esa noche Frank las aplicó.
Cuando llegó Selene no pudo entrar, Frank había hecho un círculo mágico que le cortaba el acceso a su recámara.
- Por qué no me dejas entrar Frank, tengo frío, quiero abrazarte, te quiero, te amo, me podría ir a donde cualquier hombre y quitarle fácilmente lo que necesito, cualquiera estaría feliz de recibirme en su lecho. Ven aquí.
Y Frank fue seducido de nuevo, esta vez quedó asombrado de la fuerza que tenia Selene sobre él.
Al otro día Frank le explicó la situación a Juan.
- Que hago me sedujo?
- Esta preparado para ver la realidad? Puede ser muy dura.
- No tengo otra alternativa.
Juan le anotó una nueva conjuración, era la de júpiter, el tenía que hacerla justo cuándo Selene llegará, así fue :
- Veo que me vas a ayudar a recuperar mi forma humana, prometo darte muchas noches de placer.
Frank tambaleaba, la veía con su seguridad y belleza que lo embelesaba, no obstante tuvo un segundo de valor:
- Yo te conjuro... Ssssss...
En ese instante Selene mostró su verdadero rostro, era un cadáver andante y viejo.
- Maldito, esto lo vas a pagar, cada vez que me desees te quitaré lo que necesito, se que no será fácil que me olvides, jajajajaja.
En ese instante Selene se marchó, Frank realizaba círculos mágicos cada noche para protegerse del espectro de Selene, puede ser que algún día se le olvide y ahí empezará otra historia.
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